martes, 9 de abril de 2013

Filosofía pequera


El pescado fue un alimento tan importante y esencial, y con una gran importancia en la economía de las colonias, que incluso en la literatura de los períodos clásicos y helenísticos se leen numerosas menciones a la pesca. 




Esto se refleja en filósofos como Aristóteles, y todos sus seguidores, para los que la pesca se convirtió en una ciencia. Así, por ejemplo, los autores, que redactaron la Halieutica, convirtieron la pesca en una técnica basada en las descripciones de los pescados, y sobre los procedimientos de pesca.

Mundo Helenístico. Comercio y mercados



El mercado de la pesca estaba muy bien organizado en el Mundo Helenístico, pues el pan, la pesca, el aceite y el vino eran la dieta alimenticia de todo el mundo, tanto de ricos como de pobres.

Se realizaba un alto consumo de pescado salado, selecto y seco, viviendo los pobres, sobretodo, a base de pescado salado y seco. Todos los ríos más destacables de la zona (Mesopotamia, Éufrates y Tigris), abundaban en pesca, por lo que el pescado marino (salado) tenía un papel secundario.

La exportación de la pesca al mundo griego en época clásica y helenística dependía, en gran medida, de las numerosas pesquerías del Ponto Euxino, del Mar de Mármara y de grandes ríos como Kuban, Dniéper, Don, Bug, Danubio y Dniéster.

Durante el Helenismo se mejoró la industria pesquera, principalmente en lo referente a la preparación del pescado para venderlo en el mercado, y a su conservación. La red de exportación del pescado requería planificación y capital, el cual procedía de las ciudades griegas o de los particulares, o de asociaciones de pescadores. Había tiendas y mercados, que se dedicaban exclusivamente a la venta de pescado, aunque en épocas de hambre se debía importar pescado del exterior (como de Rusia, o del Mar de Azov).

Finalmente, las relaciones entre pescadores y el Estado, en tiempos de los Ptolomeos (miembros de la dinastía ptolemaica. Reyes), seguían los mismos procedimientos que la industria del lino: se pagaba el 30% o el 40% del producto de la venta y los pescadores podían trabajar por cuenta propia como contratantes estatales.

¿Conchas funerarias?



Debido a la gran importancia de la pescas en la economía de la antigua Grecia, y además, a su vínculo con algunos dioses, grandes cantidades de conchas de murex y otras conchas marinas de varias especies y tamaños se depositaban en las tumbas como ofrendas al difunto, como en la tumba 79 de Salamina de Chipre, fechada en el s. VIII a.C. Este ritual lo introdujeron los fenicios en la zona de Huelva. Además, en las necrópolis cartaginesas se depositaban conchas en las sepulturas.


Griegos y pesca

Durante la primera colonización griega (800-600 a.C.), la pesca fue la principal fuente de riqueza de muchas colonias griegas asentadas en el Bósforo (conocido como "Estrecho de Estambul", que separa la parte asiática de la parte europea de Turquía) y en el Mar Negro.

En Cícico (ciudad griega), en pleno Bósforo, el mar era rico en atunes. Plinio citó textualmente que "los atunes eran tan numerosos que la flota de Alejandro Magno al pasar a Asia debió colocarse en orden de batalla como contra una flota enemiga, pues un barco aislado no podría abrirse camino. No les asustaba ni el griterío, ni los ruidos, ni los golpes. Sólo un estrépito espantoso era capaz de espantarlos".

Los atunes llegaban a alcanzar hasta los 3 m. de longitud, y pesar entre 600-700 kgs. Penetraban por el Estrecho de Gibraltar, desde el Atlántico, bordeando Sicilia y Cartago (Túnez), y se les pescaba en las costas del Mar Negro. Los pescadores de Cícico pescaban los atunes a la almadraba (a la que hacemos alusión en otras entradas en este mismo blog). O se les clavaba un arpón en lugar de capturarlos al arrastre.

Por esta razón, el emblema de Cícico en las monedas de electrum (aleación de oro y plata), es un atún, lo que significa que la pesca de éste era la principal fuente de riqueza de la ciudad. Además, tenían dioses como Heracles, a los que se les vinculaba con la pesca del atún. 

La pesca de los atunes, y la pesca en general, va unida a la explotación de las salinas. Los colonos del Bósforo no podían consumir la gran cantidad de atunes y de pesca que capturaban. El excedente lo intercambiaban con los vecinos, por metales, madera, cereales y ganado. 

Por otro lado, en la costa se construían viveros excavados en la roca para conservar peces vivos. . De la pesca del atún, o del mujol vivían varias colonias griegas del Bósforo y del Mar Negro y posibilitaron que otras ciudades de Grecia pudieran vivir, recibiendo cereales a través de las colonias que vivían de la pesca. 

Otra ciudad, que vivía en gran parte de pesquerías, era Bizancio. Así como la economía de otras colonias griegas asentadas en las orillas del Ponto Euxino, dependía igualmente de la pesca.

sábado, 9 de marzo de 2013

Inicios de la pesca

En la antigüedad la pesca se utilizaba para socorrer las necesidades individuales, pero muy pronto, el incremento de la producción a causa de esta actividad, provocó el nacimiento de un nuevo comercio. Poco a poco se fueron aprendiendo las propiedades conservantes de la sal (de hecho hace 3.000 años el comercio del pescado salado y seco era uno de los más brillantes del área mediterránea). Los fenicios, en especial, llevaban a cabo con este producto un comercio muy activo, según atestiguan los nombres de muchas ciudades. Un buen ejemplo es Sidón, que significa: "pueblo de pescadores".

Restos del castillo de la antigua ciudad de Sidón










ACUICULTURA: una antigua práctica


Como todos sabemos, la producción en estanques de especies acuícolas, es una práctica muy común actualmente, pero, además, empezamos a tener indicios de que ya se viene practicando desde la antigüedad. Se cree que fue desarrollada por los primeros agricultores como otra herramienta para la producción primaria de alimentos. Las referencias más antiguas sobre este tipo de producción datan de hace aproximadamente 4.000 años, en China, y de 3500 años, en Mesopotamia. 

Durante la dinastía de Han Oriental (25 a 250 d.C.), en la China antigua, fue documentada la producción combinada de arroz y de peces. La acuicultura en realidad está mucho más relacionada con la agricultura y la ganadería que con la pesca, pues implica la cría y el manejo de los recursos acuáticos vivientes en un medio ambiente restringido. A diferencia de la pesca y de la caza, donde se colectan animales a partir de recursos de acceso común o libre, la acuicultura implica la existencia de derechos de tenencia y de propiedad de estos recursos. La posesión de los medios de producción y los derechos de propiedad sobre la producción son tan importantes para el éxito de la acuicultura, como la tenencia de la tierra lo es para la agricultura.


En la actualidad, la acuicultura implica algo más que la cría de peces en estanques. La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) define a la acuicultura como "la explotación de organismos acuáticos, incluyendo peces, moluscos, crustáceos y plantas acuáticas". El término “explotación” implica cierta forma de intervención en el proceso de cría con la finalidad de mejorar la producción, y presupone que las personas o asociaciones que la realizan son propietarios de la población bajo cultivo. La acuicultura industrializada moderna es una actividad con un fuerte componente científico-técnico y se encuentra asociada a diversas disciplinas tales como la biología, la ingeniería y la economía. Las ramas de la biología más directamente implicadas en la producción acuícola son la fisiología, la etología, la genética, la ecología, la patología y la biotecnología.